miércoles, octubre 25

Un hombre maltratado.

Alan Moore es un hombre maltratado, y si aún alguien lo duda se lo explico (y si alguien no sabe quien es este tipo pues que no pierda detalle). A lo que voy, un buen día le da por crear a un tal John Constantine, más conocido como Hellblazer, que termina por ser un personaje imprescindible en el mundo del cómic y más tarde les da por adaptarlo al cine

y la cagan, de hecho simplemente al contar con el sosainas de Keanu Reeves en el papel del detective ya tenían que imaginarse que muy bien no iba a salir la cosa. Y ya era la tercera pifia.

La primera y posiblemente la mas gorda hasta hace nada, paso un tiempo antes. Moore se tiró un buen montón de tiempo recabando información y gestando un cómic tan importante como From Hell. Llegan unos elementos y en un ratito lo transforman en película,

y es como si les hubieran pagado por tomarle el pelo tanto al pobre hombre como a todos a los que nos encantó la novela gráfica. Es que no tiene nada que ver una cosa con la otra, es como si se tratara de dos historias distintas. Otra gran cagada. Esa fue la primera.

La segunda fue al intentar meterse con Los extraordinarios caballeros,

que estuvo muy bien eso de contar con gente como Connery para llevar a cabo el proyecto pero lo que realmente hacía falta era ser un poco más fieles al espíritu original, eso y no inventarse personajes… Total que otro montón de bosta de reno.

Y después de tantos intentos terminó por llegar la diarrea. Tan gorda ha sido esta última que el propio autor decidió no constar ni en los créditos del film. Estoy hablando de V de Vendetta, considerado por muchos como una de las grandes obras maestras del cómic, y que no se merece lo más mínimo el destrozo que ha sufrido al ser plasmado en la gran pantalla.

Los autores de dicho esperpento son los famosos hermanos Wachowski, a los que se les debería expedir una orden de alejamiento de cualquier medio de grabación y/o emisión de imagen de más de 500 metros. Estos elementos deberían de haber dejado la profesión el día que hicieron caja con la primera de Matrix.

Por norma general tiendo a ir a ver adaptaciones con la idea preestablecida de la dificultad que siempre supone el aplicar las ideas que han sido concebidas para un medio en concreto a otro medio distinto, como ya comenté antes al hablar deDas Parfum”. Es prácticamente imposible efectuar una transposición perfecta ya que el ritmo de un film es distinto al de un libro o al de un cómic. Esto es de cajón de madera de pino. Pese a todo, y hay muchas pruebas de ello, el resultado puede ser bastante aceptable si se tiene en cuenta este detalle, que hay que saber ponerle límites a todo y no pedirle peras al olmo. Pero si pese a todo esto alguien considera buena esta película de la que hablo hoy, por lo que más quiera que me explique como llega a esa conclusión. Y lo peor es que encima me queda la impresión de que para entender medianamente bien la historia hay que haber leído previamente el cómic ya que si no la interpretación del argumento es algo difícil de seguir o como poco puede dar lugar a una imagen muy distorsionada de lo que en realidad se pretendía. Me explico.

La historia refleja la lucha de un personaje por despertar al pueblo de la sumisión en la que vive bajo un régimen totalitario y fascista. Pero ya desde este punto es cuando comienzan a surgir las diferencias entre la obra de Moore y la de los Wachowski. La sociedad que presenta el escritor es una sociedad consumida por si misma, una sociedad pobre donde las altas esferas se lucran y el resto se muere de hambre y no la sociedad que presentan los hermanos en la que estas diferenciaciones sociales no son tan evidentes, una sociedad donde la vigilancia policial es realmente opresora y donde no hay una falsa sensación de bienestar social sino simplemente miseria. La protagonista “Evey” es una jovencita que como último recurso antes de comenzar a morirse de hambre ante la dificultad de conseguir empleo decide comenzar a prostituirse y es tentando a su primer cliente cuando se ve detenida por las fuerzas del orden, nada que ver con la “Evey” que trabaja en la cadena de televisión y que se salta el toque de queda para ir a casa de un compañero, según el film. Esto son dos simples ejemplos de cuanto ha sido modificada la idea original.

Sobre V, sus actos y motivos no se ni por donde empezar. Desde el momento en que me enteré de que este cómic iba ser adaptado tuve la duda de su éxito debido al complejo y polémico argumento que tiene. El problema es que el protagonista principal a grandes rasgos no deja de ser un terrorista y tanto el cómic como el film idealizan este hecho. En el cómic tiene un pase ya que como acabo de decir la sociedad que presenta es extrema y puede llegar a justificar las medidas extremas que toma V para lograr el cambio. Pero por el contrario y debido a la dulcificación que sufre el sistema londinense del film los actos de V, pese a ser también ligeramente suavizados son mucho más polémicos e incluso a veces injustificados. Y hacer apología del terrorismo así de una forma tan gratuita no mola, no mola nada. Además todo este terrorismo del que hace gala V tiene su repercusión y toma sentido hacia el final de la obra, pero ¿sabéis en cual de las dos versiones eso termina resultando así? Pues eso.

De todas formas sin entrar en profundidades de lo políticamente correcto o no, la película desprecia muchos detalles del cómic que son importantes, al menos a mi parecer, como el tono de V, ya que es un personaje más cabaretero y menos sufrido, más loco y menos angustiado. O su identidad, que es en gran parte la verdadera moraleja de la historia. O su relación con Evey, que da mucho juego en la novela gráfica y que en la cinta es reducida a la típica historia de amor imposible. O la ausencia de un buen montón de personajes que dan bastante sentido a la historia representado y mostrando la forma de actuar de la gente dentro de esta sociedad ficticia y casi caníbal. O los actos de V que son modificados, trasladados en el tiempo e incluso eliminados, un completo desastre vaya. Y luego está el final, como he dicho antes… que no voy a destripar pese a todo, pero en el que la idea de “la lucha sigue pero ahora será constructiva” desaparece completamente para ser reemplazada por ¿los títulos de crédito?

En fin, mejor lo dejo que me empieza a hervir la sangre. Manda huevos.

Si algo bueno tiene la película es su reparto, todo hay que decirlo, grandes intérpretes haciendo muy buenos papeles como Stephen Rea, Stephen Fry, John Hurt, Tim Pigott-Smith, Sinead Cusack, y Natalie Portman, a la que no le puedo negar nada… flojeras que es uno.

Vaya que si tengo que recomendar algo es leer el cómic y alejarse de la película. De hecho si queréis ver cosas interesantes del film aquí os dejo en forma de presentación el resto de carteles del mismo que no están nada mal.


Nada más que añadir. Bueno la verdad es que sí, pero casi será mejor que no lo haga, por eso de quedar educado y tal.

Ah, eso sí, a aquellos directores y/o guionistas que están ahora mismo “en train de” adaptar a la gran pantalla la otra gran obra de Alan Moore, “WATCHMEN” les advierto que se anden con ojo, y que a la mínima duda sobre su calidad abandonen el proyecto. Una cagada con ese cómic y la monto gorda. Palabrita del niño Ozy.