sábado, octubre 21

Cine por narices.

Una de las pocas opciones lúdicas que ofrece Cosne es su cine, vale, cierto es que también tenemos bolera pero por el momento nunca he ido ni realmente creo que vaya a ir. La cuestión es que el cine de Cosne pese a las apariencias está muy bien organizado, tiene dos salas y a la semana pueden llegar a pasar unas cuatro películas cada día en diferentes horarios, también es cierto que los filmes duran en cartelera esos siete días y después raro es que los vuelvan a recuperar. Además a lo largo del año se celebran un par de festivales a los que incluso acude gente importante, o al menos “algo” importante.

Al principio yo era algo reticente a ir al cine, mayormente por el tema del idioma, pero coñe, que con el tiempo que llevo ya en tierras francesas me voy soltando un poco más y no me resulta muy complicado seguir los argumentos, al menos a grandes rasgos. Eso sí, aún hago algo de trampa y lo que voy a ver tiene casi siempre algo que me asegura que no voy a estar completamente perdido mientras lo vea. Si la penúltima que vi en la sala tenía en atractivo de ser en versión original subtitulada al francés, y tratándose del “Volver” de Almodóvar eso ayuda mucho, la última que he visto constaba con el mérito de ser la adaptación de un libro que leí hace tiempo y que me gustó bastante, hablo de “Le Parfum, Histoire d'un meurtrier”.


Ciertamente el libro lo leí hace bastante, así que de la historia tenía un recuerdo lejano y casi todo lo visto en la película me sonaba a nuevo. Para el que no conozca el argumento que no se preocupe, que pretendo seguir en mi línea de no destripar tramas. Diré solamente que la historia es a grandes rasgos la biografía de un individuo bastante peculiar con un igualmente peculiar sentido del olfato, una vida que como los mejores perfumes causa una gran sensación al principio para terminar desvaneciéndose sin dejar rastro.

Quien más y quien menos, todos tenemos la idea, por desgracia normalmente acertada, de que las adaptaciones a la gran pantalla suelen ser bastante arriesgadas y que tienden a decepcionar a aquellos que con anterioridad han leído la obra y en varias ocasiones suelen encabronar incluso a los autores, y si no que se lo pregunten a Antonio Gala o a Alan Moore (que será próximo tema en este blog). En este caso, y teniendo también en cuenta, como ya he dicho, el montón de tiempo que ha pasado desde la lectura, tengo que decir que no me ha decepcionado el resultado. Bien cierto es que la historia resulta algo condensada, pero con eso cuentan todos los directores que pretenden realizar una adaptación, excepto quizás Peter Jackson, y creo que Tom Tykwer puede darse por satisfecho con el resultado obtenido, ha sabido aprovechar las partes más dinámicas de la obra y omitir aquellas que ralentizaban más la acción en el libro y que habrían resultado mucho más pesadas aún en la pantalla. Curiosamente de este director ya había visto antes otras dos cintas, “Corre Lola, Corre” que me parece imprescindible y que recomiendo sin duda, con Franka Potente pegándose las carreras de su vida. Y la otra “La princesa y el guerrero” que aún estoy intentando comprender, pero que me temo que nunca llegaré a hacerlo del todo, con Franka Potente alucinando en colores.

En esta ocasión el director no ha contado con dicha actriz, pero el peso interpretativo cae sobre los hombros de Ben Whishaw, al que anteriormente se pudo ver en la piel de Keith Richards en “Stoned”, film que recrea los acontecimientos que rodearon a la muerte de Brian Jones, miembro original de los Rolling Stones, pero que no se habrá visto porque si no me equivoco la cinta nunca llegó a estrenarse en España. Aquí Whishaw recrea un impresionante Jean-Baptiste Grenouille que ya de por si merece el éxito de la película.

Igualmente tienen papeles muy bien llevados tanto Dustin Hoffman, encarnando al perfumista Baldini,

como Alan Rickman, que siempre ha sido un secundario de lujo y por el que hay que tener admiración, se lo merece.


En cuanto a interpretaciones femeninas tenemos principalmente a Rachel Hurd-Wood, conocida por ser la Wendy de Peter en la última adaptación del libro al cine. Y que deslumbra sobre todo por su belleza,

y también a Karoline Herfurth como la chica de las ciruelas, conocida por “Mädchen, Mädchen”, “Big girls don’t cry” (traducida en España como “Mi vida empieza hoy”, a saber por que…), o “Mi nombre es Bach”.

Para los más curiosos añadir que los españoles Duna Jove y Jaume Montané, están por ahí en algún lugar entre el reparto, claro que a la primera hay que buscarla mucho. Además no es la única aportación española al film, además de otros miembros del reparto, mientras la veía había ciertos lugares que me resultaban familiares y muy equivocado no podía estar ya que en parte ha sido grabada en Gerona y sus alrededores.

Recomiendo verla, claro que, si no me equivoco en España no se estrena hasta el 24 de noviembre, así que nada, lo mejor que podéis hacer hasta entonces es iros leyendo el libro y después hacer la comparación si os apetece. Ya me contaréis.